En la página 64 del 2º volumen de Safinat ul-Bihar (La nave de los mares) se transmite que dijo el Mensajero de Dios (s.) que Dios ha encargado a un grupo de Sus ángeles con la tarea de suplicar por aquellos que observan el ayuno.
En la misma página se transmite que el Imam Yafar as-Sadiq (a.s.) dijo que si una persona ayuna durante un día de calor y sufre sed, Allah le asignará mil ángeles que limpien su frente y le lleven gratas noticias, y cuando rompe su ayuno, Allah el Mas- Exaltado, el Mas- Glorificado, se dirige a él con estas palabras: "¡Qué dulces son tu aliento y tu alma! ¡Oh ángeles míos, anunciadle que Yo le he perdonado!"
En Bihar ul-Anwar, vol. VIII, pág. 183-185 y en la página 96 del libro Zawab al-A’mal wa ‘Iqab al-A’mal y también en la pág. 48 de su libro Al-Amali (o en las páginas 29-32 de las viejas ediciones) Sheij Abu Yafar Muhammad ibn ‘Alí ibn Husein ibn Babawayh al Qummi as-Saduq (306-381 a.H.) recoge que dijo Muhammad ibn Ibrahim al-Ma’azi, que dijo Ahmad ibn Yaylawayh al-Yoryani al-Mutajar, que dijo Abu Ishaq Ibrahim ibn Bilal, que dijo Abu Muhammad, que dijo Abu Abdullah Muhammad ibn Kirán, que dijo Ahmad ibn Abdullah, que dijo Sufian ibn ‘Ayinah, que dijo Muawiah ibn Abu Ishaq, que dijo Sa’id ibn Yubair:
"Una vez, pregunté a Ibn Abbas sobre la recompensa de uno que ayuna durante el mes de Ramadán, consciente de la grandeza del mismo. Él dijo "Oh Ibn Yubair, prepárate a escuchar lo que tus oídos no han escuchado anteriormente, ni tu corazón ha experimentado, ni tu alma ha reconocido jamás, sobre lo que has preguntado. Lo que estás buscando es el conocimiento de las primeras generaciones y el de las últimas. Entonces yo le dejé y me preparé para encontrarme con él de nuevo. Regresé a él al amanecer. Después de rezarla oración de fayr le recordé la pregunta que le había hecho, entonces volvió su rostro hacia mí y me dijo: "Escucha atentamente lo que te voy a decir. Escuche que dijo el Mensajero de Dios (s.): "Vais a saber cual es vuestra recompensa en el mes de Ramadán, deberéis agradecer al Todopoderoso mucho más de lo que usualmente hacéis.
Cuando la primera noche termina, Allah Todopoderoso y Ensalzado perdona los pecados cometidos por todos los miembros de mi nación, tanto los cometidos en secreto como en público y Él eleva tu posición 200 grados y te construye 50 ciudades en el Paraíso.
Al día siguiente te recompensa por cada paso que das durante el día, otorgándote la recompensa de quien Le adora durante todo un año, la recompensa de uno de Sus profetas y la de todo un año de ayuno.
El 3er. día, el Altísimo y Amado te otorga, por cada pelo de tu cuerpo, una cúpula en el Paraíso hecha de una perla blanca, en la cúspide de la cual hay 12.000 mansiones de luz. En cada una de ellas hay mil lechos y en cada lecho una hurí de grandes ojos, cada una de ellas servida por mil sirvientes, la cofia de cada uno de los cuales es mejor que este mundo y todo lo que hay en él.
El 5º día, Él construye para ti en el Paraíso un millón de ciudades, en cada una de las cuales hay 70.000 mansiones, dentro de cada una de ellas hay 70.000 recipientes, en cada uno de los cuales hay 60.000 tipos diferentes de manjares.
El 6º día, Él te otorga 100.000 ciudades en la Morada de la Paz, en cada una de las cuales hay 100.000 habitaciones, en cada una de las cuales hay 100.000 lechos de oro de 1000 metros de longitud, y en cada uno de ellos hay una hurí de grandes ojos, desposada contigo y cuyos cabellos tienen 30.000 mechones engarzados con perlas y zafiros y cada mechón es portado por 100 concubinas.
El 7º día, el Todopoderoso te ofrece en el Jardín de la Felicidad la recompensa de 40.000 mártires y otros 40.000 sinceros (Siddiqs).
El 8º día, Dios Altísimo te otorga la recompensa correspondiente a los buenos actos de 60.000 adoradores y otros 60.000 ascetas.
El 9º día, Dios Altísimo te otorga la recompensa de 1.000 sabios y 1.000 devotos y 1.000 guerreros luchando por Dios en una tierra extraña.
El 10º día, te otorga 70.000 de tus deseos mundanos y ordena al Sol, la luna y las estrellas, los animales, los pájaros, las bestias, cada roca y cada gota de lluvia, cada cosa húmeda o seca, todos los peces en los océanos y todas las hojas de los árboles, que recen por tu perdón.
El 11º día, el Todopoderoso te otorga la recompensa de quien realiza la peregrinación y la Umrah 4 veces y de quien realiza el Hayy con Su Profeta y la Umrah con cada Siddiq o martir.
El 12º día, Él se compromete a reemplazar tus pecados por buenas acciones, luego multiplica esas buenas acciones muchas veces y te otorga la recompensa de cada una de ellas un millón de veces.
El 13º día, Dios Altísimo te otorga lo que Él otorga a los devotos de Mecca y Medina y te concede una intercesión por cada una de las piedras y las gotas de lluvia que hay entre Mecca y Medina.
El 14º día, Él te recompensa como si te hubieras encontrado con Adán, Noe, Abraham, Moisés, David y Salomón, la paz sea sobre todos ellos, y hubieses seguido sus pasos y como si hubieses estado adorando a Dios Altísimo en compañía de Sus profetas durante 200 años.
El 15º día, Él te otorga diez de tus deseos mundanos y todos los relativos a la otra vida y todo lo que otorgó a Job (a.s.). Entonces, ordena a los ángeles que transportan el Trono (‘Arsh) que rueguen por tu perdón y el Día de la Resurrección te otorga cuarenta luces: diez en tu derecha, diez en tu izquierda, diez delante de ti y diez detrás.
El 16º día el Todopoderoso te otorga 60 vestiduras para el momento en que abandones tu tumba y una camella para que sea tu montura y te enviará una nube para que te proteja con su sombra del calor de ese Día.
El día 17º, Allah Todopoderoso dice: "Le he perdonado y he perdonado a sus padres y los he librado de tener que pasar por los sufrimientos del Día de la Resurrección.
El 18º día, el Alabado y Ensalzado ordena a Gabriel y, Mikael e Israfil, a los ángeles que transporta el ‘Arsh y a todos los arcángeles que pidan perdón para la nación de Muhammad (s.) hasta el año siguiente y Él te otorgará el Día de la Resurrección la recompensa que otorgará a los que participaron en la batalla de Badr.
El 19º, día todos los ángeles de los cielos y de la tierra obtendrán permiso de su Señor para visitar vuestras tumbas y para llevaros a ellas cada día un regalo y una bebida, mientras permanezcáis en el barzaj.
Así, si completas tu ayuno del día 20, Allah Todopoderoso te envía 70.000 ángeles que te protejan de cualquier demonio.